¡Navidad, Navidad, dulce Navidad...!

      Qué nadie ni nada te las amargue, y mucho menos el dulce placer de la comida. Y es que esta es época de celebraciones, en nuestra cultura todo lo festejamos comiendo y bebiendo y en estas fiestas hay celebración tras celebración, con amigos, compañeros de trabajo, familia... Comemos más, bebemos más y nos movemos menos, las sobremesas se alargan y todo ello en detrimento de nuestra salud…

 

    Os proponemos una planificación para que nuestro peso y nuestra salud no se resientan con atracones innecesarios tanto en la comida como en la bebida.

 

  1. Primero, no nos saltaremos ninguna comida, no dejaremos de comer o merendar porque vayamos a tener una cena, es peor. Si se hacen todas las comidas, tendremos menos apetito y podremos controlar mejor lo que comemos.
  2. Beber agua, media hora antes de las comidas, dos grandes vasos de agua.

  3. En el menú, ya sea en restaurante ya sea familiar, siempre podemos elegir platos que sean más ligeros. Además los menús navideños suelen contener muchos platos saludables, que tomados en su justa medida no engordan. Desechar aquellos que estén cocinados con harinas, salsas, rebozados, fritos o azucarados, y comenzar con otros más sanos para saciarse, así esos no nos apetecerán tanto. Por ejemplo, jamón y si es ibérico y de bellota mejor, bien es cierto que puede aportar más calorías que el serrano porque tiene más grasas que este, pero las grasas del ibérico son de calidad, ácido oleico, como el aceite de oliva. También sus proteínas son de mejor calidad y tiene menos sodio que el serrano.Mariscos, salmón, caviar... todo ello cuando la salud y el bolsillo  se lo  permitan.

  4. Si llegamos a los platos más contundentes con el estómago lleno de alimentos de buena calidad ya no tendremos tanta necesidad de seguir comiendo. Se puede optar por buen pescado asado o la plancha sin ningún problema y si son carnes grasas como el cordero o cochinillo hay que comerlo con moderación, el pavo y el pollo, por ejemplo, son menos grasos. Es mejor acompañarlo con vegetales y ensaladas que con una guarnición de patatas fritas

  5. No mezcle demasiados alimentos.

  6.  No llene el plato, no repita.

  7.  Mastique con calma cada bocado, no engulla, así consigue antes la sensación de saciedad.

  8.  En la medida de lo posible, evite los dulces en el postre. Nadie dice que no pruebe los dulces navideños, pero no abuse. No los compre bajos en azúcares, porque llevan más grasas y otros sustitutos del azúcar aún peores. Los que lleven gran cantidad de almendra son mejores.

  9. No abuse del alcohol, sobre todo si va a conducir. Los licores (chupitos) y los combinados de bebidas de alta graduación alcohólica (ron, whiskey, ginebra…) con refrescos aportan muchas calorías. En cuanto a los vinos, los secos, tinto o blanco tienen menos azúcares. Se denominan secos cuando la cantidad de azúcar por litro de vino está entre 0 y 5 gramos. La calificación crianza, reserva, gran reserva hace referencia al tiempo de maduración del vino en barrica y luego en botella.

    Lo mismo que ocurre con los cavas, los brut nature son los que menos contenido de azúcar llevan, (3 gr./l aproximadamente) le sigue el nature  y extra seco ya a distancia ( de 12 a 17 gr./l.). Pero todos llevan alcohol.

    Y, sin lugar a dudas, el agua contiene 0 azúcar, 0 alcohol y 0 calorías.

  10. Después moverse, no permanecer sentados, no prolongar la sobremesa en exceso, retirar los dulces para que no  estén tentándonos continuamente. Bailar quema grasas, libera endorfinas y te hace sentir bien.

  11. Compensar: el truco está en compensar, los días que no haya celebraciones llevar una dieta lo más sana que se pueda exenta de azúcares, grasas malas y alcohol.

  12. Podemos comenzar el día con infusiones drenantes y detoxificantes, por ejemplo té verde, boldo, alcachofa, cardo mariano, abedul, ortiga, diente de león, desmodium, entre otras. En lugar de cereales o galletas, jugos de verduras y frutas a las que se le puede añadir proteínas, como el huevo.

    Por ejemplo, podemos optar por un batido de espinacas, apio y huevo; un batido de pepino, melón y manzana verde; otro de melón, papaya y piña; o por último 3 rodajas de piña más 3 tallos de apio.

    Nos sirven para el desayuno y también como tentempié.

  13. Para las comidas y cenas caldos de cebolla, ajo, apio y alcachofa, con poquita sal y proteínas, pescado carne, cocinado sin grasas ni guarniciones.

  14. Por último, agua entre comidas.